domingo, 2 de agosto de 2009

NOMBRE EXTRAÑO

NOMBRE EXTRAÑO


La besaba con furia, repitiendo su nombre una y otra vez, diciendo que la amaba, que de aquél cuerpo desnudo, fogoso, sólo se sabía en aquellos sueños propios y ajenos considerados prohibidos.

De la cuenca húmeda de su vientre, desbordaba inagotable un manantial incandescente, dando a entender el eminente placer que sentía Ella en su cuerpo aparentemente incansable. Cuerpo que disfrutaba devorando a su presa, desgarrando miembro a miembro, hasta satisfacer el lugar más remoto y la sensación más íntima de mujer.

Beso tras beso se sumergían más en ese abismo del sentir placer a través de los cuerpos. Ella, sumergida en el océano de sensaciones fugaces. Él, flotando en sus aparentes fantasías privadas. Todo constituyendo para Ella una victoria más sobre el que aparenta ser fuerte. Guerrera incansable e indomable regocijándose sobre los restos del enemigo vencido. El placer era un territorio demarcado en Él donde se sentía segura, dueña y señora de lo ajeno.

Al mirarse en sus ojos de cansancio, de sus labios brotó un sonido desconocido. Especie de nombre extraño que se proyectó inusitado. Su cuerpo estaba allí, sudoroso, jadeante, perdido en el limbo del placer que le había otorgado; pero en su mente no estaba Ella. Allí, se alojaba la obsesiva imagen de un rostro que difícilmente recordaba en forma concreta. Fue cuando sintió que no podía hacer nada, que todo había sido una sorpresa inequívocamente desconcertante.

Quedó en silencio. Lo besó en la frente y le pidió que la abrazara. Su reacción en apariencia, fue al principio despreocupada, pero luego de unos minutos que parecieron eternos, e intentando que el llanto no se desbordara, se dijo que lo mejor era no arruinar ese momento de triunfo. Pensó que tal vez, la causa de todo ese asunto era aquél machismo inevitable que poseen todos los hombres. Ese pequeño lugar donde se refugian al sentirse amenazados por el dominio y la energía del género femenino. “¡Claro, eso tenía que ser!” Acababa de vencerlo nuevamente en una de tantas batallas y por lo tanto clamaba venganza. Había sido derrotado en algo que para el hombre constituía una necesidad básica, pero para la mujer era algo más que eso, para la mujer representaba un profundo estudio del área antes de dar el primer paso y atacar. En Ella todo era planeado, siempre estructurando una técnica de combate. Después de un detallado razonamiento, había llegado a una conclusión: Él se estaba vengando.

Se levantó y caminó por los extremos del cuarto y a través de las sombras dibujó su cuerpo desnudo. Miró a su amante y le dijo que lo amaba mientras le exigía respeto con su mirada. En silencio se dirigió al cuarto de baño. Tenía un caminar lento, provocativo, reforzado por pequeños movimientos que desbordaban un erotismo propio. Un erotismo nacido en ella y perfeccionado con los años, por el simple hecho de ser mujer.

No la observaba, estaba satisfecho. Para Ella respetar a una persona debía ser algo espontáneo. Sus carnes firmes mostrando el bosque húmedo que rodeaba su sexo merecían respeto. Se resignó, no era la primera vez, esto ya había sucedido antes. Igual que ahora, pronunciaba la palabras que su hombre deseaba escuchar, un: “¡Te amo!” en forma desequilibrada para luego sumergirse en la distorsionada dimensión de la resignación. Pronunciando, en el silencio de su conciencia, que no la amaba que tal vez, nadie se molestaría por lo menos en darle una mirada piadosa.

El gran espejo colocado sobre la pared reflejó su cuerpo desnudo y observándolo, tomó una determinación: no sentirse ignorada, ni por el ser más adorado, en ese momento fugazmente placentero e inigualable a otra sensación humana.

Se sintió navegando en un mar de confusiones al comprender que su rostro había sido dibujado probablemente contrario a lo que era. Todo a causa de vestigios mentales que transfiguraban a placer sus manos, su pelo y hasta el cuerpo por el cual se sentía privilegiada, su mayor orgullo: muralla perfectamente dibujada y construida. Tras todo esto, su nombre. Esa palabra ineludible, que para Ella formaba una pequeña parte del patrimonio personal del ser humano y que la diferenciaba en medio de un tumulto de personalidades, por un momento era otro. Aquello, ese sonido, su nombre era cambiado.

¡No, no había otra salida! Tenía que dar a conocer su nueva resolución. Lo llamó pero no contestó, aguardó un instante esperando una respuesta nunca recibida. Con paso apresurado, salió del cuarto de baño con la intención de encontrarlo. Con una mirada brusca y una desesperación casi imposible de contener, lo buscó. Él ya no estaba, se había marchado. No hubo una palabra, no un te quiero y te veré luego. Ni siquiera un frívolo agradecimiento por esa noche llena de placeres buscados. Estaba sencillamente convencida de haber sido ignorada en su esencia de mujer, de haber entregado la totalidad de su aliento, para darle vida al placer, sin que la tomaran en cuenta, de sentirse impotente. La próxima vez, sería distinto.

Después de un profundo meditar, la mujer se dirigió a la pequeña mesa junto a la cama para tomar con sus manos tres billetes dejados sobre un plato, donde se encontraba también una pequeña tarjeta con un número telefónico. Lentamente, se dirigió a la puerta para abrirla a todo lo ancho de su capacidad y con una sonrisa, y un olvido hacia todo, dejó entrar a su próximo cliente.

martes, 28 de julio de 2009

ROCES

ROCES

“Me gusta leer desnuda, siento libertad. Me llena la sensación de vivir más intensamente lo que mis ojos recorren. Cada vez que desvisto mi piel, parece que redescubro que soy capaz de sentir. Por eso, casi siempre lo hago, dejo caer mi ropa para luego tomar un libro y permitir que me sumerja en sus páginas.

Pero hoy, el placer de leer no calma mis ganas. Hoy, sólo quiero dejar caer mi ropa y ahogarme en algo más. Me siento lejana, con un silencio interno que me ensordece y representa. Porque esto soy: pasto apacible que se deja arrancar de raíz por la tormenta de mis manos, que me recorren mejor que el viento salvaje de las toscas manos ajenas.”

Permanece desnuda, tendida sobre la cama, con los ojos estáticos dirigidos al techo y la obsesiva idea de unas manos que la rocen. Se estira perezosamente, sumerge los dedos en sus cabellos acariciándolos durante algunos segundos hasta que lo decide. El pelo arropa por completo la almohada. Comienza a bajar, acaricia su rostro y con un dedo dibuja los labios. Cierra los ojos y como sin querer, vibra. Sigue cayendo, palpa su cuello, se siente mientras el aire se le escapa como para lamentarse. Rueda con ternura de mujer y frota sus pechos, transformándose en tersa solidez por la prisión voluntaria. Vuelve, las manos sobre el cuello decayendo leves, surcando los senos y se enardece. “¡Pero son mis manos!” Juega con lo que ella es. Toma el tiempo con pausa como si disfrutara palparse, buscando conocer su cuerpo para negarle el derecho a alguien más. Cada extremo de placer es de ella y no lo comparte. A su cuerpo le fueron legadas virtudes que no pidió, que no está obligada a ofrecer, por lo menos no ahora que se está explorando, que desea saber en cuáles puntos es más mujer para poder gritarlos cuando llegue una verdadera oportunidad. Con la mayor lentitud, sus manos van a los muslos mientras se estremece en forma sinuosa para extenderlos lo suficiente. Se agita con más fuerza. Trepidan sus alas con temeridad para surcar el cielo con dulce sabor a vientre. Palpita con apacible violencia, como clamando al silencio que oculte el vuelo de su secreto. Buscándose, se araña. Hiere el túnel candente y encuentra quejidos que sudan la almohada. La lava comprimida, desesperada, busca el umbral que la libere. Con violenta ansiedad, erupciona el volcán que agita el temple de su cuerpo en la búsqueda a tientas y tras un estremecimiento salvaje… vuelve la calma.

“Mis nómadas manos llegan hasta lo más recóndito de mis caminos, abren las brechas con dulzura, con infinito placer al tocar la carne y aunque tus manos sedentarias, que no conocen de sendas, estén siempre aprisionadas, no sabes cómo me gustaría que las manos que me acorralaran fueran tus manos cohibidas!”

domingo, 26 de julio de 2009

LA PRIMERA VEZ

LA PRIMERA VEZ

Padre, anoche hice con Buenaventura Vengato esto que siempre he hecho contigo. Se comportó igual que tú. Dijo que no me dolería, que todo, si me dejaba llevar, saldría bien. ¿Te acuerdas de la primera vez que lo hicimos? Me arrancaste la ropa mientras mordías mi cuello. ¿Te acuerdas? Que comencé a llorar y dijiste que si no me callaba mamá se iba a enterar y a poner brava. Recuerdo que tuve que apretar los labios y aguantarme las ganas de gritar porque esa primera vez dolió y dio asco. En eso no fue igual que con Buenaventura. Sin querer, me acostumbré y hasta me gustaba que en las noches corrieras las cortinas de mi cuarto para que te metieras en mi cama, me quitaras todo como con rabia mientras me mordías los senos y te montaras para moverte como lo hacen los perros. ¡Menos mal que las marcas que me dejabas podía taparlas con la ropa! A veces, eso me daba miedo, pero después me preguntaba: ¿Por qué? Si siempre lo hacías. Tal vez era miedo a que mamá se enterara y me regañara y no me hablara más. ¡Pero qué va, nunca nos descubrió! Por lo menos, hasta ahora no lo ha hecho.

¿Sabes? Te voy a confesar algo, pero no te molestes, no vayas a pegarme. ¿Aunque para qué te lo pido si siempre lo haces? ¡Bueno! La cosa es que a veces cuando tú venías y sabía que lo ibas a hacer, quería escuchar que la cortina se corriera para que me hicieran eso, pero que no fueras tú sino alguien más. Porque bien sabes que el niño que tuvo mi hermana Incestina salió muy feo. No tenía ojos, tenía hocico de perro y en vez de llorar decía: “chito.” “Chito.” ¡Menos mal que se murió! ¡No! ¡No! ¡No te pongas bravo! Lo que pasa en realidad es que quisiera saber cómo saldría un niño mío que no fuera tuyo. Para ver si no sale como el de ella. Disculpa por ser tan sincera, pero tenía que decírtelo. En estos momentos en que estoy así, acostada y desnuda, me gusta ser sincera.

Papá, ¿sabes qué? Dijo que me ha querido siempre. Eso fue lo que más me gustó, soñaba con que alguien me quisiera. Anoche buenaventura Vengato me preguntó si era la primera vez y le dije que no, y me pregunto que con quién y yo le dije que contigo. Tuve que contarle varias veces lo mismo para que me creyera. ¡Como si el papá de él no hiciera lo mismo con su hermana! Cuando comprendió me dio mucha risa, dijo cosas que no entendí. Tal vez ahora sí voy a saber qué es tener un hijo que no sea tuyo. Dijo que estabas loco, que alguien tenía que castigarte…

¿Escuchas? ¡Tocan! ¡Ve, abre la puerta! Debe ser él Dijo que llegaba más o menos a esta hora. Que tenía que vengarme…

Que viene a matarte.

domingo, 12 de julio de 2009

LA PUERTA

LA PUERTA





Lentamente, atravieso un pasillo penumbroso. A cada extremo, un sin número de puertas parece continuar hasta el infinito. Puertas que pueden llevar hacia la libertad o hacia el encierro eterno de una prisión si no permiten escoger la correcta. Paso frente a ellas y cada una libera un olor distinto y penetrante que repugna, dejando un sabor de carne corroída entre los dientes. Da la sensación que un cadáver atado sobre una roca, sujeto al vacío que la luz de la penumbra atrapa. Paso frente a ellas y la oscuridad me hace imposible saber lo que encierran con tanta libertad, detrás del manto negro que se expande frente a mí. Intento liberarme y cambio y me transformo en un ser alucinante, buscando razonar lo que nunca será capaz de entender.

Caminante, mis brazos se extienden en cruz y no dejo de mirar la profundidad del espacio que cubre mi cráneo. Sólo trato de dominar la calma que posee el silencio circundante. Casi sin darme cuenta, el tórax se ensancha con aire que no posee existencia, para luego dejarlo escapar en un grito extenso.

Todo comienza a moverse. Un camino se dibuja bajo mis pies y me desliza sobre él como acariciando suavidad. Y sólo soy una gota más sumergida sobre agua que no moja. Y sólo cruzo el espacio con un grito que no quiere abandonar mi garganta y me hace compañía.

Llego hasta un extremo dentro de espacios del vacío y me detengo allí para lograr ver lo que mis ojos ya han captado: soledad. Me siento cada vez más pequeño, como un punto diminuto que abarca la inmensidad de lo incomprensible: estoy seguro de lo que soy y de lo que he sido, mas no sé lo que dejaré de ser. Extiendo mi cuerpo con fuerza para que el vértigo no me abrume, para dejarme llevar por mi inamovilidad, por la incomprensión que me da el saber tantas cosas. Cosas que flotan en mi mente, chocan entre sí y naufragan para nunca tocar el fondo en el abismo infinito de la inconsciencia. En este instante, sólo estoy aquí, quieto, como un árbol que espera la lluvia para germinar, recorriendo espacios desconocidos como un todo indetenible, sumergido en el vacío; Aislado dentro y fuera de mí.

Ahora, ascienden mi cuerpo con la misma rapidez. Siento el hilo que me impulsa balanceándose del cuello y la sensación de ser llevado hacia una cruz, para hacer que mis brazos se mantengan extendidos por la presión que atraviesa la carne.

Espero que no me dejen caer como agua de lluvia entre nubes tormentosas, son miles de brazos los que me llevan, incapaces de sostenerse a sí mismos, ya que otros cuerpos tambaleantes los sostienen a ellos, formando una cadena infinita de seres quebrantables. ¡Sí, tengo miedo! Un frío sepulcral recorre mis pies y asciende hasta mis brazos para envolverme en un terror incontrolable. Ahora, el ascenso es lento, me pasan de mano en mano para que no escape o para, tal vez, dejarme allí, estático, ambiguo. Si lo hacen, el tiempo se encargará de ellos y me dejarán libre por el cansancio.

No hay voces ni ruido ni sabor a fuego, mar viento o gaviota. Recuerdos. Sólo hay duda, asco, cansancio y un fuerte deseo de cerrar los ojos y desaparecer.

Me llevan, elevo mis párpados y un pasillo oscuro se detiene para atraparme en él. A cada costado, un infinito número de puertas abiertas se me vuelven incomprensibles. Alguien junto a mí toma mi brazo, me guía levemente y me hace sentir como si fuéramos parte el uno del otro, de un sacrilegio sin memoria. De un algo que se ha hecho hace ya mucho tiempo. Aunque para nosotros, el tiempo sea únicamente el ahora.

Nos detenemos frente a una de ellas. Eleva su brazo y señala el interior, donde distingo con dificultad una cama de piedra con cadenas en los bordes. Me obliga a entrar al recinto y me permite escuchar su voz: “¡Entra y ahora sí, descansa en paz!” Mi cuerpo se eleva para reposar sobre el sólido lecho. Una roca escarpada con sus dientes brillando en filo a las orillas de cualquier mar. Una roca alta, inconsistente, elevándose en medio del agua salada, con grilletes que buscan mis brazos para asegurar mi libertad en ese pequeño espacio de la muerte.

Al entrar, la oscuridad comienza a cubrir por completo mis ojos. Quiero saber si tiene rostro, forma, tamaño, masa. Quiero mirarle, decirle, preguntarle tantas cosas. Y en el momento que trato de encontrar su mirada, soy penumbra morada del terror: la puerta se cierra.

curriculum (English)

NAME
Oscar Ivan Alban Angulo
Mérida
E- mail: oscaralbana@yahoo.com
oscaralban70@hotmail.com
Venezuelan

OBJECTIVE
Foreign language: Spanish
English as a Second Language

EDUCATION
2000- 2005 Master’s degree in Iberoamerican Literature.
1997- 2000 Licenciado en Educación (Bachelor in Education)
1990- 1996 Licenciado en Letras (Bachelor of Arts, Major in English Language and Literature). Los Andes University (ULA). Mérida, Edo. Mérida (Venezuela)

SPECIAL SKILLS
Teacher of classical guitar:
CD: Reflections (2007) Copy Right Oscar Alban
Publication De Amor y Muerte. APULA 2001, 56 p (Short stories)
Use of word, excel, internet, photo shop

EXPERIENCE
2009 Escuela Las Morochas (American school). Ciudad Ojeda (Venezuela.) Teacher of Spanish and teacher of English as a Second Language.

2005- 2008 Orangeburgh Wilkinson High School. Orangeburg. South Carolina (USA). Teacher of Spanish

2006- 2007 Claflin University. South Carolina (USA). Adjunct Professor of Spanish

2005- 2006 Bethune Bowman High School. Bowman. South Carolina (USA).
Teacher of Spanish

2004 Hotel Escuela de Venezuela. Mérida (Venezuela). Spanish Grammar Instructor.

1997- 2004 FUNDAIDIOMAS. Mérida (Venezuela) Teacher of English and Spanish.

1999- 2003 Los Andes University. ULA. Mérida (Venezuela) Instructor in the School of Modern Languages.

1999- 2000 Joint program University of IOWA- ULA. Mérida (Venezuela). Spanish Instructor.

1995- 1996 Colegio la Inmaculada Concepción (Primary school). Mérida (Venezuela). Grammar School English Teacher.

1994- 1995 Newcastle Under- Lyme College. Newcastle. England Sixth Form College. Stoke on Trent. England. Foreign Language Assistant.

1989- 1992 Antonio Nicolas Rangel High School. Mérida (Venezuela). High School English Teacher.

TRAININGS
2008 Teaching Knowledge Test. University of Cambridge. ESOL Examinations
2008 English as a Second Language Evaluation Course (Caracas, British Council)
2007 International Baccalaureate North America Teacher Training Workshops SC, USA
2006 Classroom Management USA
2006 SCRI High school reading Initiative USA
2005 Standards Based Measurement of Proficiency USA
2002 Fulbright American Studies Institute on Contemporary American Literature. Illinois, Colorado

EXTRACURRICULAR ACTIVITIES
As a member of the Foreign Language Department I routinely share with other teachers activities, instructional strategies, classroom management issues in order to continually improve our curriculum

Students are usually scheduled for guidance counseling as an established classroom management practice.

I attend parent nights after school and sports such as basketball games

I attend every Mondays department meetings and workshops

I participate in all school based staff development offered at faculty meetings.

I attend boarding meetings

I share ideas with teacher of other disciplines such as History and English

LITERARY AWARDS
2001 First Prize. Short Story, Essay, Novel and Poetry Competition sponsored by the Association of Professors. Los Andes University

1996 Honorable Mention. Short Story, Essay and Poetry Competition sponsored by the Office of Student Affairs.

1994 First Prize. Short Story, Essay and Poetry Competition sponsored by the Office of Student Affairs. Los Andes University

PROFESSIONAL ORGANIZATIONS
1999- 2003 APULA The Association of Professors of Los Andes University

2006- 2008 International Baccalaureate North America (IBNA)

TRAVELS
Countries visited: Peru, Venezuela, Colombia, England, Scotland, Ireland, France, Italy, USA

REFERENCES
Jeff Trudeau. Director General. American School Escuela Las Morochas, Ciudad Ojeda (Venezuela). P.O. Box 025323 Telf: 58-265- 631 6032.Cel 0414 3606827 Ojeda, Venezuela. jtrudeau@escuelalasmorochas.com

Alexander M. Tryciecky, M.Ed., NBCT. IBDP Coordinator. Honors Program Co-coordinator. Social Studies Teacher (803) 290 9001 (803) 534-6180 x6872 FAX (803) 533-6310 home 8032907673 e mail: amt20@orangeburg5.k12.sc.us, atryciecky@sc.rr.com

Ingrid Watson Miller. Assistant Professor of Spanish. Claflin University. South Carolina USA (803) 535- 5463. Fax (803) 535- 5381. imiller@claflin.edu

Dr. Argenis Zapata PhD Education, ESL Escuela de Idiomas Modernos. Los Andes University. Mérida (Venezuela) 58 274 2401970 E- mail: azapata@ula.ve

Vivian Bair Spanish teacher of Orangeburg Wilkinson. Adademic Coordinator. Vivianbair@aol.com (803) 534- 6180 Ext 6981/ (803) 534 9539 USA

Dr. Gloria Winkler. Assistant Principal for Curriculum and Instruction. Orangeburg Wilkinson High School (803) 534 6180 FAX (803) 533- 6310 USA

Ella Jefferson; English department chairperson Bethune Bowman Middle/ High School (803) 516 6011/ home (803) 496 7065

Yamilet Lopez MA Lingusitics (Los Andes University) Academic Coordinator. Fundaidiomas, Foreign Language Extension Programme. School of Moden Languages, Faculty of Humanities and Education yamiletlópez@fundaidiomas.ula.ve 274 240 1881 Mérida (Venezuela)

Anderson Medina. Professor of English. School of Modern Languages. University of Los Andes. Mérida (Venezuela) 58 274 2401777 E- mail: anderzon@ula.ve